De Isi a Dro y viceversa

14.Tamariscos y carrascas.

 

Me he pasado toda la tarde podando los tamariscos...

En el sur, les llaman tarales y crecen salvajes en los quijeros de las ramblas y los ríos secos que bordean los huertos de tierra fértil que hay en las estribaciones de la Sierra de los Filabres. De los veranos que en mi infancia pasé allí, en casa de los abuelos, en Serón, me viene la querencia que le tengo a estos arbustos.

13. El almendro mollar...

El almendro mollar que está junto al garaje tenía casi más almendras que hojas y además con la cascara abierta, así es que después de comer, aprovechando que la tarde estaba fresquita, por las cuatro gotas que cayeron esta mañana, me he puesto a la faena ...

Casi todas estaban en las bajeras y las he cogido a mano y a las que no alcanzaba las he vareado con una caña de bambú de las de encañar las tomateras...

He llenado dos cuévanos y con ellos a cuestas me he puesto en el pico de la casa, en la acera, a descascarillarlas.

12. Cualquier día...

 

Cualquier día de estos me van a esclafar una guantá –por no decir otra cosa- y con razón.

He cogido la jodida costumbre de ir por la calle hablando con gente a la que no conozco y metiéndome en cosas que no me importan...

Ya sé que alguna ventaja tiene que tener saber que estoy en cabecera de pista y pasar de muchas cosas. No de todas, porque el dolor y el sufrimiento, propio y ajeno, lo llevo muy mal...

11. En cabecera de pista

 

 

 
 

Son las 9 de la mañana y, como cada día a esta hora, salgo de casa con la bicicleta a dar mi paseo matinal. Una hora y media de pedaleo. De disfrutar del fresco en la cara y de que los ojos se atiborren de cielo, a veces azul, otras, como hoy, gris... El agradable soniquete de las ruedas en la gravilla del arcén, hace que, poco a poco, la cabeza, sin avisar, se vaya de pesca...

10. ¿Epílogo?

 

 

  1.  Yo, de pequeño, ya era un hombrecito afortunado y lo sabía.  Lo he sabido siempre          

  

Me "regalaron" una madre tierna y soñadora y un padre severo y trabajador al que le gustaba la caza y el campo.

Y heredé de ellos sus genes y sus costumbres y fui, por un tiempo, lo que ellos hicieron de mí.

9. ¡Vamos, digo yo!

Va para seis años que decidí usar como medio de transporte en la ciudad y los alrededores la bicicleta.

Hace unos meses, precisamente, compré una nueva en "Bicicletas Faura". Una "Lapierre", que es - yo la llamo así- "la mejor bicicleta del mundo"; hasta tal punto que, al poco tiempo de tenerla, fui de nuevo a la tienda con el único fin de darle las gracias por la bici tan buena que me habían vendido.

Es plateada y marrón. Muy bonita, yo la encuentro hasta elegante. La verdad es que es un auténtico gozo andar con ella,

6. Dile...

 

 

Si hay un cielo y Tú estás en él di que busquen entre los recién llegados,
junto a la puerta, a la hermosa mujer discreta y poderosa que te has llevado...
a Hortensia, es mi mujer...

 

Y di que le lleven cada día una rosa roja y una nota, que en mi nombre escribas,
que diga:" ...Hoy y aquí somos, más allá del dolor y las heridas; más allá del dolor y de la vida...,más allá..."

5. 3 de Enero

     

 

       Con el espinazo del alma tronchado por el dolor, y sangrando fe, recorro las habitaciones de la casa, de nuestra casa, besando tus fotografías.

       Te huelo, te busco, y te llamo... ¿Coquí?...¡¡¡Coqui!!! Pero no contestas y, desesperado, acabo gritando, maldiciendo y, acurrucado en un rincón, llorando...

4. En casa...

         En casa, en nuestra casa, todo huele a ella. A su carácter vivo y amable, a su incansable actividad, a su exquisito orden y a su poderosa presencia...

         Le pedí que me dejara acompañarla y me dijo que no era conveniente; que esperara un poco y luego, cuando llegara el momento, la siguiera; que ella iba delante para coger sitio.Lo discutimos y como siempre se salió con la suya...

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